Somos pura mercancía anónima entre las grandes empresas de la web, o como dice A. Lewis si no estás pagando por algo, no eres el cliente, sino el producto que se vende (y que ellos venden a terceras empresas para publicidad personalizada).
Por esto, se ha formado tanto revuelo por los sistemas de trackeado (sistemas de seguimiento de la navegación del usuario).
El problema no está simplemente en tener control sobre la privacidad de Facebook. Esa privacidad como comenta INTECO es puro quedar bien o teatro de Facebook. El tema de la privacidad surge sin que se entere el usuario. La privacidad y sus formas de seguimiento son como un iceberg. La parte oculta es verdaderamente terrible y sin conciencia del propio usuario. ¿Te gustaría que te siguieran por la calle y que se supiera en todo momento dónde entras, qué haces y qué pensamiento tienes a cerca de todo lo que ves? Pues eso está ocurriendo en web con muchos de los navegadores conocidos y que va más allá de las cookies que llevan con nosotros desde 1994.
Tanto Facebook (que es el primero que se ha sabido) como Google (mediante todos sus servicios) no sólo controla por donde navegas internamente en Facebook o Google+ sino que también sabe por que sitios estamos navegando externamente.
Es normal que hemos llegado a todo esto, ya que estas empresas viven de esos datos. Mejor dicho, de crear publicidad personalizada para nosotros y otras muchas cosas que no sabemos a ciencia cierta ya que se trata de ese iceberg de la privacidad que cuando se destape plenamente nos echaremos las manos a la cabe si tenemos conciencia de ellos. Estos sitios (el más investigado Facebook) no sólo nos sigue (antes las cookies de rastreo operaban en la misma web sabiendo de donde venías y a donde ibas) en otras webs (además llenos de botones “Me gusta” que hacen posible también esto) cuando estamos logeados a Facebook, sino también cuando no estamos logeados, e incluso aunque borres cookies. Los datos recogidos se cree que los almacenan durante 90 días.
Para todo este desaguisado y confusión, ya que en EE.UU con la ley de anti-tracking todas las grandes compañías se quejaron a Alan Lowenthal, allá por mayo de 2011, sobre los perjuicios ocasionados a la sociedad por la implantación de una ley anti-rastreo.
Actualmente con las mismas características y fomentado desde la W3C para crear un estándar para el botón “Do Not Track” han decido aceptar implementar esto y Google Chrome de serie. Es raro el cambio de opinión ¿no? Pues opino lo siguiente: el único que puede tener una fiabilidad en sus comentarios es Firefox ya que es un navegador que se ha preocupado por ello y no tiene sustanciales negocios detrás (otra cosa es si aguante el envite de los otros navegadores. De ahí la ética: yo he decidido cambiar a Firefox después de una temporada usando el Chrome, ya que el navegador de Google es muy crítptico en sus acciones al respecto y nada claro, aunque se ha abierto por presiones a utilizar ese botón antirastreo). Firefox es la única que se puede salvar de la quema de operar falsamente, además siempre ha hecho iniciativas como ahora tener un buena página de “Do Not Track”. Por mucho Do Not Track y botones que pongan para este fin (el último que lo ha integrado es el nuevo y flamante Internet Explorer 9.0) quedan en entredicho y usarán otras técnicas más sibilinas para el rastreo.
Lo que se debe cambiar es el modelo de negocio que tienen estas empresas y no obligarlas a… O sea, que me temo que en 2014 seguiremos hablando de todo ello pero elevado al cubo.
Este es un ejemplo de como se van propagando la transferencia de la navegación y datos del usuario por medio del plugin Collusion. Es una hora de navegación sobre webs conocidas y empresas de blogs muy conocidas. Entre ellas está omnipresente (con centralidad en el grafo) Double-Click, vinculada desde hace tiempo a software espía y recoger datos de forma dudosa , ya desde principios de este siglo ha tenido polémicas.
Por lo tanto, sea cuidadoso y no use los navegadores que se excenden y que tengan negocios de contenido y operan con terceras empresas. No utilizar Google Chrome ni Safari de Apple ni Internet Explorer 9.0 por ejemplo.
Es conveniente usar un navegador que no sea tan conocido y uno que no deje rastro y sea probado para una buena gestión de cookies y su eliminación. El más fiable en estos temas, por ahora, es Mozilla Firefox. Ya veremos dentro de unos meses. ¿Crees que esas 400 empresas, reunidas bajo la organización Digital Advertising Alliance, que van a respetar este estándar-botón?¿Tú que opinas? Sigue las noticias de mi hashtag en Twitter: #donottrack






Fernando Santamaría González (Zambroncinos del Páramo, 1962) es un impulsor/hacedor de la web social y por ser uno de los primeros en probar e integrar herramientas web para procesos educativos y que ahora es tan frecuente. Lleva trabajando en estos menesteres desde 1995. En esta década se fue introduciendo en los medios radiofónicos (colaborador de Onda Cero Radio León para hablar todas las semana de tecnologías, creador de una radio por Internet en otro siglo llamada Bytes&Bits), colaborador en los principios del portal nacional bitacoras.com y entrevistas variadas en medios. En esta última década (desde 2004) ha realizado una actividad más centrada en tecnologías para la educación y proyectos de colaboración con la Universidad de León. En esta universidad ha participado en proyectos de investigación y formación al profesorado. Está vinculado a varios departamentos como colaborador honorífico. Es profesor y formador online en distintas plataformas virtuales independientes en ámbitos hispanoamericanos. Trabaja en muchas facetas de la tecnología educativa, pero sobre todo en lo que los ingleses denominan TEL (Technology-Enhanced Learning, Aprendizaje mejorado por la tecnología) y en otras tecnologías emergentes que se irán desgranando en este sección. Ha dado múltiples conferencias y charlas en España y en otros países (Alemania, Bolivia, Buenos Aires, etc.). En su blog especializado se puede ver muchos de los temas de interés de este colaborador de iLeon, un todoterreno en tecnologías.