Desinformación

Aquella noche apenas pude dormir. No paraba de dar vueltas de un lado a otro. Estaba nervioso, o quizá preocupado, o quizá…no lo sé. No sé ni cómo estaba. Sólo recuerdo que me daba igual cerrar los ojos que mantenerlos abiertos. No importaba nada estar solo, en silencio y a oscuras en mi habitación. Esa palabra no paraba de dar vueltas por mi cabeza repitiéndose continuamente, como si fuera un eco eterno que no paraba de retumbarme los oídos.

Al final decidí levantarme. ¿De qué me servía seguir tumbado si no podía conciliar el sueño? Encendí el ordenador y comencé a teclear buscando una respuesta. Estaba a punto de pulsar la famosa tecla “Enter” cuando una nueva duda me vino a la cabeza: “¿Cómo sé que voy a obtener la respuesta correcta realmente?” Bajé la mano y volví a teclear. Veamos, me dije, para estar seguro de lo que busco debería mirar primero el diccionario y comprobar que no estoy equivocado. Y no lo estaba, pero… ¿cómo se dice en otros idiomas? Si la traducía al francés salía “désinformation”, “desinformção” en portugués, “disinformaatio” en finés, en polaco “dezinformacja”…Me resultó extraño que se parecieran tanto. ¿Sería porque es lo mismo en todos los lugares y culturas? Tenía que seguir buscando. Así fue como descubrí que en inglés ya había dos opciones. Podía traducirla como “disinformation” si se refería a que no tenía información, y como “misinformation” si lo que pasaba era que la que tenía era errónea. Aquí me asaltó una nueva duda según apartaba la cabeza de la pantalla para mirar extrañado al suelo. ¿En cuál de las dos situaciones me encontraba yo? Es más, ¿me hallaba en alguna de ellas? Quizás no, quizás no estuviera en ninguna de ellas, sino que estaba perfectamente informado de todo lo que sucedía y acontecía a mi alrededor. ¿Era eso posible? Y si lo era, ¿por qué me encontraba ahora en esta situación de angustia? ¿Por qué dudo tanto si tengo toda la información disponible y al alcance de mi mano a través de las nuevas tecnologías?

Empecé a dudar acerca de si la información correcta existía realmente. En caso de existir ésta debería ser una serie de datos tan objetiva e imparcial que carecería de lo que existe de humanidad en el acto de la comunicación. Esa humanidad es precisamente la que le da significado e intención al mensaje, la que le da una finalidad. Una finalidad, subjetiva, orientada a unos objetivos que no siempre consigue. Entonces recordé un rostro querido y con el que había pasado horas y horas hablando llegando siempre a la misma conclusión: “La información que transmite el emisor pierde todo su significado original una vez que ha salido de él, ya que será el receptor quien la interpretará y le dará su validez final.

¿Qué debía hacer entonces? ¿Comenzar a rechazar cualquier información que me llegara? ¿Cotejarla, compararla, contrastarla? ¿Debería quizás debatir, rebatir, refutar, ignorar toda aquello que me llegaba? ¿O sería mejor aceptarlo ciegamente y creérmelo a pies juntillas? Había tantas opciones posibles… Podría también quedarme con la duda. Una duda continua, eterna, capaz de seguirme día y noche y no abandonarme nunca. Pero esa no era una buena elección, así que descolgué el teléfono y empecé a llamar a todas las personas que sabían algo de este asunto.

Esa noche sólo hizo falta una llamada. Sí, la que te hice a ti. No necesité llamar a nadie más. Después de esos quince minutos, y desde el mismo momento en que colgué el teléfono, me di cuenta de que para poner disponer de la información de verdad no tenía que ser un simple receptor o un vulgar repetidor, sino un intérprete. No un traductor, sino una persona con la cual compartir ideas, conocimientos, interpretaciones, sugerencias, puntos de vista…una persona con la cual compartir una correcta vida sexual de las ideas que rondan nuestras cabezas.

Esta entrada ha sido una colaboración especial realizada por:

César Borreguero (Salamanca, 1977), intento de escritor frustrado e ingeniero agrónomo por accidente, especializado en consultoría de innovación y de expansión internacional. Ha estudiado y trabajado en España, Escocia, Finlandia y Argelia. Actualmente se encuentra en paradero físico indefinido, escondiéndome de sí mismo y de su saudade. Recorre desde hace varios meses países y lugares en el espacio y en el tiempo. Busca el modo de aprender a transmitir correctamente los mensajes subjetivamente objetivos que escribe en el cuaderno de bitácora que lleva siempre consigo. Un cuaderno que describe, en “tercera persona masculino singular”, la belleza del caos que le rodeaba y en la cual se integraba; También puedes seguirle en su twitter personal @3pms

20 respuestas a Desinformación

  1. Jose Bolaños dice:

    Pienso que tenemos toda la información de la mano internt, radio, prensa escrita, televisión pero a la misma vez un poco de desinformacion como dice aqui César vasta con leer diferentes periódicos como hago yo por internet, y por ejemplo en El Pais había en la manifestación de 100.000 personas, en El Mundo sólo 3.000 y en el Confidencial 20.000. Esto te deja un poco que no sabes a donde atender y luego queda tener sentido común, y hacer tu la propia noticia de lo que sepas si era a favor del Gobierno, o en Cataluña, o en Madrid; Así que casi que te haces tú mismo la noticia! Me parece que manipulan como dicen otros compañeros según sea banca, gobierno y cualquier estamento y me da una poca rabia que con tanto potencial para estar informados al final te quedas como a medias.
    César un Saludo!!!

    • César dice:

      Tú mismo lo has dicho: tener sentido común. Eso es lo que te permite apreciar los matices y tendencias de todas y cada una de las fuentes de información sobre un mismo tema (visto con diferentes cristales), para así, junto con lo que no me canso de repetir, la vida sexual de las ideas, conseguir darle una dimensión humana a la comunicación y así poder realmente informarnos.
      ¡Un saludo y gracias por participar!

  2. Julio César Álvarez dice:

    Demasiada tecnología, poca humanidad. El mundo se parece cada vez más a esas extrañas historias de ciencia ficción. Sólo el contacto real entre seres humanos será nuestra tabla de salvación (la única posible). Encerrados en cuartos pequeños con máquinas nos olvidaremos deq uienes somos.

    • César dice:

      Hola Julio y gracias por participar. Efectivamente, ese es una de los propósitos de las clases dominantes, conseguir eliminar cualquier interacción libre entre los seres humanos, de modo que nos sintamos solos a la vez que pertenecientes a una masa dócil, aborregada y fácil de controlar, como en “1984” de Orwell, o “Un mundo feliz” de Huxley, “Nosotros” de Zamiatin…de ahí la necesidad como he comentado varias veces, de fomentar esa vida sexual de nuestras ideas como proponía Pedro en un artículo de enero.

  3. Esther dice:

    César, enhorabuena por tu post y gracias por compartirlo con los demás. Este blog siempre nos ayuda a reflexionar y conversar.

    Estaba leyendo el periódico esta mañana y encontré este artículo con una foto de un artista que me encanta y es que no puedo estar más de acuerdo con lo que trata. Al leerlo me vino a la cabeza vuestro (César y Oscar) post de esta semana.
    http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/22/actualidad/1329923412_148894.html

    Para mí, la desinformación a veces, es maravillosa. No saber de nada y de repente, tener una conversación con alguien y que te descubra un tema, un grupo de música, un libro, una noticia… Sin embargo, al igual que al sujeto del relato, cuando tengo que buscar, la red me resulta un océano inabarcable.

    Por eso, “obligo” (hago esa llamada mágica) a mis prescriptores particulares para que me hagan listas, me cuenten cosas, me den su opinión y me pongan al día. Así es como aprendo la mayor parte de los días, de los demás!

    Estoy con Alice, las nuevas tecnologías nos han abierto puertas increíbles y para mí, la más importante es el dar voz a un montón de anónimos con experiencias y conocimiento ilimitado que deciden abrir un hueco y contar lo que les ocurre, sorprende, asusta… Para mí, el poder tener acceso a los blogs de gente como yo que tiene una realidad que compartir conmigo es genial y de alguna manera también es desinformación.

    Es desinformación, porque yo no sé nada de esa gente que no sea lo que escriben y transmiten, pero que me llega tannto.

    Un placer, como siempre, sentir que tengo una cita semanal para seguir afinando esta realidad en la que vivimos.

    Fuerte abrazo,

    • César dice:

      Hola Esther y gracias por tu comentario. La verdad es que el sentido que le das a la desinformación me parece realmente curioso. A mí, personalmente, la que realmente me preocupa no es la desinformation, sino la misinformation. Es decir, no me preocupa el no saber nada sobre la persona X o el tema A o el tema B en concreto, sino que lo que me cuenten sobre cualquiera de esos temas sea eso, información falsa, cuya única intención es condicionar mi idea o percepción sobre dicho tema en cuestión. Y teniendo en cuenta la enorme cantidad de información, opiniones en blogs, foros, etc., es precisamente el compartirlo y debatirlo y enfocarlo y explicarlo (insisto nuevamente: tener vida sexual con nuestras ideas) lo que nos puede hacer evitar ese estado de “misinformation”.

  4. Carmen dice:

    Un artículo muy bueno y muy apropiado para el momento que estamos viviendo.
    Creo que actualmente los medios de comunicación dan importancia a aquello que ellos quieren y nos cuentas las cosas como quieren y al mismo tiempo cada uno de nosotros la entiende y la ve como quiere, como dice AA, condicionados por creencias, ideas o el propio entorno que nos rodea. Me quedo con la frase que Cesar nos deja en su artículo: “La información que transmite el emisor pierde todo su significado original una vez que ha salido de él, ya que será el receptor quien la interpretará y le dará su validez final”

    • César dice:

      Hola Carmen y gracia por participar. Efectivamente, los medios comunicación actuales no son más que la voz de su amo a la orden de esos poderes económicos que hemos dicho ya en otros comentario. Enfocaran la noticia o evento correspondiente acorde a la imagen que quieran transmitir del mismo…la cual no tiene por qué coincidir con la imagen real del asunto en cuestión. Sobre lo de que cada uno de nosotros lo entiende como le da la gana, en cierto modo ya lo comentó Óscar citando un artículo titulado ““Dime qué periódico lees y te diré qué piensas de la sentencia contra Garzón”. Con esto estoy prácticamente de acuerdo. Bien es cierto que cada uno puede aceptar o interpretar una idea o noticia o información de un modo u otro, pero mi duda es: ¿esa capacidad de crítica es nuestra natural o realmente nos la han impuesto camufladamente como si fuera una especie de placebo?

  5. AA dice:

    El artículo me parece buenissimo,ciertamente vivimos en un tiempo en el que estamos sumergidos en un círculo en el que la percepción de la información llega tergiversada bien por nosotros mismos (ideas,creencias,pensamientos,conocimientos innatos) y todo lo que nos rodea (nuestra maravillosa sociedad) y desde luego somos fieles transmisores de ello.

    • César dice:

      Muchas gracias por tu comentario, AA (curioso nombre). Sí, efectivamente, la información llegamos a tergiversarla nosotros mismos gracias, o por culpa, según se interprete, a la manipulación y adoctrinamiento a la que llevamos sometidos tanto tiempo. Se puede decir que es como si estuviéramos ya acostumbrados o incluso sometidos a ello. Pero bueno, recuerda que el cambiar todo eso en el fondo es cuestión de actitud , así que…¡adelante!

  6. Alicia dice:

    “..Esa noche sólo hizo falta una llamada. Sí, la que te hice a ti. No necesité llamar a nadie más. Después de esos quince minutos, y desde el mismo momento en que colgué el teléfono, me di cuenta de que para poner disponer de la información de verdad no tenía que ser un simple receptor o un vulgar repetidor, sino un intérprete. No un traductor, sino una persona con la cual compartir ideas, conocimientos, interpretaciones, sugerencias, puntos de vista…una persona con la cual compartir una correcta vida sexual de las ideas que rondan nuestras cabezas.”

    inperfectible César!

    con bellísima visión poética disuelves el primer horizonte de nuestra sociedad, la distancia que media entre su nariz y la TV.

    gracias Òscar por abrir espacio para que se teja una red de consciencia de uno en uno, deseo que tu actitud sea una potente corriente de aire que sacuda a un mundo escondido en el costado de la mente.

    como dice claramente Pepe..
    “Internet ha conseguido que nos interese “la conversación del vecino de al lado”, previa educación televisiva masiva, apocalípticos e integrados…”

    personalmente repito lo de siempre; estamos presenciando el fin de una era del conocimiento basado en el poder de la información clasificada y entrando en la era de la sabiduría, el hombre que se resignifica y reconoce que no es lo que hace sino, el PODER de hacer eso que hace.

    • César dice:

      Alicia, lo primero de todo muchísimas gracias por tu comentario y tu apreciación. Por otro lado, me queda la duda de si ese primer horizonte lo constituye únicamente la TV o entrarían dentro de él también todas las nuevas tecnologías. Después de todo, internet, además de “contaminarnos” informativamente hablando (los poderes fácticos que le comentaba a Óscar harán uso de él, con mayor o menor acierto, pero lo usarán para su beneficio), también nos permite precisamente eso, interactuar, responder, participar…defendernos.
      p.d: sí, y atacar.

      • Alicia dice:

        César mi particular visión y análisis parte del tiempo de los juglares que iban de pueblo en pueblo captando la atención de las personas, este hecho despertó una gran oportunidad en aquellos que poseían el poder para transmitir su mensaje de miedo/dominación (causa/efecto) solapadamente.. asi se extiende el poder patriarcal institución tras institución y se sostiene por que el hombre aceptó el miedo y la culpa y terminó creyendo que “necesita de un padre que lo proteja y a cambio le indique como vivir y que puede hacer y no, con su vida”.. los credos, la educación, los gobiernos … el ser humano renuncia a su propio poder y lo pone en el afuera (de guerrero a obediente soldado)

        Es notable como con el paso del tiempo y la aparición de los medios de comunicación, las personas abandonan el hábito de ir a esas construcciones llenas de obras de arte, en las que absortos por la belleza, les indicaban el modo en que debían vivir impartiendo miedo y culpa (mezquita, iglesia, templo, sinagoga..) para quedarse a escuchar la novela o el noticioso en la radio, luego ver la TV y hoy día conectar con los miles de canales parpadeantes de impulsos de deseos que empujan a las sociedades a vivir en eternos circuitos de insatisfacción.
        TV = el templo de la era de la tecnología por la única razón que comprendo que el 2% de la población mundial concentra la riqueza dominando al 98% que trabajamos obedientemente para que concentren la riqueza ¿…?

        Debo decirte César que veo la llegada de internet como la oportunidad de devolvernos el poder de conectar los unos con los otros con la inconmensurable posibilidad de elegir.
        Tu puedes elegir que leer, si el noticiero anuncia que la calidad de vida de los Balineses es pésima puedes conectarte con un Balines, preguntarle como es su vida y sacar tus propias conclusiones. Aquí mismo nos encontramos tú y yo escribiendo libremente nuestra propia visión gracias a que Óscar nos facilita su columna y así conectamos con muchas otras personas con las cuales nos enriquecernos con su propia visión, ajena a intereses institucionales que manipulan la intensión en cada acción.

        Concluyo, a mi entender el poder de internet es un antes y un después en la evolución de la humanidad, hace posible e inmediato el “todos somos uno”.

        p.d.: sí, atacar el propio miedo transformando el hábito de soldado obediente en guerrero.

  7. Pepe dice:

    El gran mal de lo que se llama sobre-información es tanto la necesidad de convertir absolutamente cualquier acto anodino en noticia convirtiendo a la gran mayoría de medios de información en productores de contenidos como la enorme uniformización de los mismos, propiciado por los grandes grupos de comunicación, se obvia un filtro previo que desborda al lector o consumidor de datos si éste no establece criterios previos de selección, algo que no suele ser frecuente…

    Internet ha conseguido que nos interese “la conversación del vecino de al lado”, previa educación televisiva masiva, apocalípticos e integrados…

    • César dice:

      Efectivamente, Pepe. Lo que dices es precisamente, según Noam Chomsky, la estrategia de la distracción (la primera de las 10 Estrategias de manipulación mediática, cuyo enlace he puesto abajo contestando a Óscar).

      “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

      Hasta el emperador más tonto de Roma (y como César sé de lo que hablo ;D ) sabía que al pueblo le puedes quitar el pan, pero nunca el circo.

  8. Óscar Calzado dice:

    Muchas gracias Cesar, fantástico artículo.

    Es curioso que no seamos los únicos que tratamos este tema, hoy mismo aparece un artículo en El País, titulado “Ahogados en información” http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/21/actualidad/1329847821_636612.html , por Manuel Rodríguez Rivero.

    Y otro artículo que me gustó mucho, fue el de hace unos días en http://www.233grados.com , titulado: “Dime qué periódico lees y te diré qué piensas de la sentencia contra Garzón” http://233grados.lainformacion.com/blog/2012/02/dime-que-periodico-lees-y-te-dire-que-piensas-de-la-sentencia-contra-garz%C3%B3n.html , no te lo pierdas, es fantástico.

    Y es que hoy en día estamos saturados de información, la vemos en la TV, la Radio, el móvil, el ordenador, los periódicos y revistas de papel, etc… y es que hasta uno mismo puede ser noticia por “irse a tomar unas cañas con un viejo amigo”, todo es noticia!!!

    Y lo que es peor, de entre toda ella, ¿cómo selecciono? ¿cómo no morir en el intento?

    En todo esto, veo una doble vertiente del problema:

    - Por una parte, del lado del emisor, la Tergiversación Voluntaria y Constante de los Medios, me atrevería a decir que casi todos manipulan la información, o cuando menos la modela a su interés, que somos humanos y siempre hay uno. Y sino, que me expliquen, lo de las portadas de Garzón (del artículo que referencio arriba).

    - Por otra parte, del lado del receptor, la Selección Volutaria y Repetitiva del mismo Medio, y es que normalmente el seguidor de un medio elige premeditadamente la tendencia en las noticias que va a recibir; los que habitialmente compran un periódico, no compran otro, y los que habitualmente escuchan una cadena de radio o ven unos programas de TV, prefieren no ver otros.

    Así que tanto monta, monta tanto, el emisor como el receptor, ¿no?

    • mar dice:

      Enhorabuena a los dos por esta colaboración y en especial a César por el artículo!!!!! Totalmente de acuerdo con lo que comentas Oscar pero no hace falta más que mirar a nuestro alrededor y a nuestro grupo de amigos para ver reflejada la “desinformación”. Cuántas veces hemos escuchado varias versiones de un suceso u opiniones muy diferentes de una misma persona.
      Cada día tengo la misma sensación que comentais leyendo los periódicos o escuchando ciertas tertulias televisivas donde se inclinan a favor de unos u otros con indiferencia del tema a tratar, simplemente porque la directiva tiene ideas conservadoras o liberales.

    • César dice:

      Casi totalmente de acuerdo con lo que dices, Óscar. No considero que el receptor (el pueblo), después de la manipulación constante a la que se ve sometido por parte de emisor (el gobierno, la banca, la iglesia, las grandes corporaciones…en resumen: los poderes fácticos), sea totalmente consciente de su actitud. ¡Ojo! Con ello no digo que deba resignarse y tragar, pero sí reconozco que después de tanto tiempo con este dogma, parte desde una posición muy desigual.

      Pero vamos, esto lo explica mujor mejor Noam Chomsky con su lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios:
      http://old.kaosenlared.net/noticia/noam-chomsky-10-estrategias-manipulacion-mediatica

  9. Pingback: Escribiendo para otros « Tercera persona masculino singular

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>