El efecto “Halo” y …

… el Color de los Ojos de los Ángeles.

Que el rostro es el Espejo del Alma se trata de una afirmación que puede ponerse en tela de juicio, si somos capaces de separar la percepción subjetiva de lo que vemos y el razonamiento objetivo de lo que pensamos.

Todos somos víctimas subconscientes de un proceso de evaluación a las personas en función de la imagen que nos trasmite. Y cuando ves a un ángel con ojos azules, de piel sin mácula, mágica sonrisa y de proporciones armónicas, sus palabras suenan como la más dulce y hechizante de las melodías.

En este sentido, atribuir a una cara bonita y atractiva, sobre todo si es del sexo opuesto, valores positivos como la competencia en el trabajo, la honestidad en sus relaciones, el orden en su vida, la inteligencia en sus reflexiones, la coherencia en los argumentos y la razón en sus afirmaciones, son hechos que superan nuestra capacidad analítica perceptiva de los hechos aisladamente.

El Efecto Halo, fue investigado por primera vez en 1920 por E.L.Thorndike, y posteriormente tratado por muchos autores como Solomon Ash, H. Kelley, K.Dion, Nisbett y Willson, etc.. En definitiva todos ellos completan la idea de que tendemos a mantener una cierta correspondencia que simplifique nuestras observaciones del mundo que nos rodea y las relaciones que establecemos con los demás. Sus investigaciones nos demuestran cómo a partir de una cualidad determinada de una persona, elaboramos el juicio global que tenemos de ella. De esta forma, una persona atractiva es considerada competente, afable y ordenada, y un individuo no agraciado es percibido como menos capaz, tosco y menos disciplinado.

Las empresas son conscientes de este hecho en sus procesos de selección de personal y tienen mucho cuidado a la hora de nombrar a un “evaluador” de capacidades en los candidatos, ya que debe ser ajeno al canto de sirenas que hemos descrito. Aunque no conozco ningún estudio empírico que lo confirme, es posible que los propios maestros/as y profesores/as de nuestros colegios, institutos y universidades sean proclives a ser víctima de este tipo de efecto y que califiquen positivamente mejor a aquellos alumnos/as que poseen un mayor atractivo físico.

En el mundo deportivo, regido por estrictos términos de puro rendimiento, ya puedes ser un tipo feo que si eres el más rápido, todos lo verán y si eres una chica de belleza sin parangón, pero no sabes nadar, te ahogarás.

Sin embargo existe por extensión, el mismo efecto en Clubes e Instituciones deportivas, y aquellos que deben emitir juicios sobre sus acciones o actitudes verán distorsionada su percepción. Me refiero al hecho de que no es lo mismo ver a un equipo vestido con la camiseta del Barcelona que a uno con la del Huesca, ni a un colectivo defendiendo los colores del Madrid que a otro los del Rayo Vallecano.

Los juicios de los árbitros que determinan las infracciones de los jugadores en competición están de alguna forma, mediatizados por el Efecto Halo que desprende el diseño de sus camisetas y los clubes a los que representan. En caso de duda, el colegiado señalará lo que beneficie al equipo que ostenta unos colores que inspiran la percepción de la Victoria y del Campeón.

En la Temporada 2011-12 que se avecina, podremos ver en el Balonmano qué poder ejercen los colores del revitalizado Atlético Madrid (antes Ciudad Real), el Barcelona y porqué no decirlo también, el Ademar de León.

Ser atractivo/a o llevar la camiseta del Campeón ejercen una influencia insoslayable sobre el resto de los mortales que no tenemos señas de identidad particulares que hablen sobre capacidades y valores que no tenemos, pero que los demás tienden a atribuirnos.

5 respuestas a El efecto “Halo” y …

  1. Barón von Neumann dice:

    Muy interesante.
    Uno va en un autobús y su asiento de al lado está vacío. Prefiere que se siente la más agraciada físicamente a la menos. En el primer caso hasta le gustaría entablar conversación, no así con la otra…. El articulista tiene razón que tendemos a asignar cualidades positivas según el aspecto, cuando esto es algo subjetivo y que desconocemos totalmente ya que no hay correlación entre aspecto exterior – inteligencia/capacidad.
    Supongo que son resquicios de nuestro primitivo cerebro simiesco.
    ¿Ocurre lo mismo al revés? ¿O la mujer tiene otra visión/posición de este asunto?

  2. José dice:

    “No hay que reírse de las carencias ni de las desgracias ajenas, etc etc…” nos decía el Padre Luis, Tampoco hice mucho caso al Padre Luis, Vale. Y a partir de ahora tendré que sonreirme, descojonarme, de cada trencilla que yerre, NO por descuido, inadvertencia, ignorancia en su labor…sino ahora por el efecto “Halo”, lo cual me ofrecerá motivos de guasa continua, afortunadamente.

    No vejaremos a los referees y mejor haremos gala de clemencia hacia los que deben juzgar y carecen de ella, justificaremos los errores del colectivo en cuestión, porque el efecto “Halo” debe beneficiar de forma inexorable al equipo que ostenta unos colores más chulos, que inspiran Victoria. Todos somos humanos y ante la evidencia de la imagen de los jugadores de balonmano, que va de tipos más apuestos que el tal George Clooney, en todo caso con méritos de guapura para ser beneficiados (deportivamente, vamos) a la de póngidos contrariados y gesticulantes, cual si se vieran afectados por el síndrome de Tourette, que sólo merecen la más amarga de las derrotas. Los colegiados pues, no deben responder de culpa alguna, pues son los jugadores los que no se esmeran en ser atractivos.

    Confieso que llegué a creer que la dedicación de un individuo al arbitraje se debía a alguna carencia de tipo afectivo ¿gustan ser odiados?, motriz por no ser grandes competidores en su juventud, desprecio a la felicidad -siempre son los culpables-…. ahora sospecho que no, que para esto se dispondrá de un evaluador de capacidades, fijo. Valorarán capacidades como la sumisión, adaptación al adiestramiento, ser mano de obra barata, flexible ante los retrasos en el cobro, fiel, nada reivindicativa, idiomas…por lo que se acabará tirando por los suelos un oficio que ahora, en tiempos de crisis, podría ser reclamado por tipos guapos de verdad, con “Halo”, para convencer a evaluadores con criterios más humanos.
    That’s all folks.

  3. JUAN ANTONIO MORENO dice:

    Gracias José por participar con tus comentarios. En mi opinión te excedes con las pretensiones del artículo. Sencillamente, e intentando simplificar, parece razonable pensar, al margen de los estudios que lo demuestran, que en este mundo tener una buena imagen es importante y que de una u otra manera, nos afecta a todos aunque no quisiéramos.

  4. José dice:

    Me he releido, y tienes razón, me excedo porque me quedo tan sólo con el juicio desde el punto de vista de los árbitros y confieso que desconozco los estudios que avalan lo que nos expones, así que no consideres mi comentario como crítica, sino como un humilde comentario tras la lectura del artículo y sin meditar en exceso la respuesta. Agradezco poder leer un blog interesante, cuando hago tanta pereza para leer.
    Ahora volviendo sobre el tema, estoy pensando en los periodistas que imponen con sus criterios, la buena o mala imagen, cuando oigo tratar a unos y otros por la tele se me pone la sonrisa tontorrona y blanda que regalan los chistes malos.
    Deportistas que nunca cuidaron, o lo hicieron a su manera, su imagen pública y vivieron el éxito. Como el futbolero George Best y sus “aportaciones” : -”En 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores 20 minutos de mi vida”- ó -”He gastado mucho dinero en mujeres, coches y alcohol…el resto lo he despilfarrado”-. ¿La imagen que daba con sus comentarios la debemos considerar como buena? en su momento seguro que sí, pero me gustaría haber visto a este Sr., jugando a Balonmano y siendo arbitrado por una Señorita.

  5. JUAN ANTONIO MORENO dice:

    Desde luego hay imágenes que mejor olvidar y que no son el mejor ejemplo de la imagen del éxito representado en el Talento deportivo. Ver al legendario Balic, en una entrevista televisiva fumando y bebiendo una birra, no desprende el “halo” que deseamos para los jóvenes jugadores/as que ven en los ídolos caminos a seguir. Maradona, Ronaldo, Chiappucci, Capriati, y un interminable etcétera, completan una lista de ídolos cuyo Halo quedó consumido por los desequilibrios que el éxito prematuro genera … pero eso es otra historia…

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