La bandera actual y la bandera histórica de León

Hoy quiero tratar acerca del origen de la actual enseña leonesa. Y aquí cabría preguntarse a qué bandera nos referimos exactamente: ¿A la de la provincia? ¿A la regional? ¿A la de la ciudad? Pues en realidad a todas ellas, como veremos.

Las banderas provinciales españolas

Antes de entrar en materia, echemos una ojeada a este mapa que he confeccionado con las banderas provinciales de nuestro país (pulsad la imagen para agrandar):

Hay varias cosas que llaman la atención. En primer lugar que, salvo honrosas excepciones (como Cáceres), prácticamente todas las banderas provinciales siguen un mismo patrón: colocar un escudo en el centro del campo. Es esta una costumbre vexilológica muy española y, en mi opinión, muy poco estética. En el resto de Europa, por decirlo de alguna manera los escudos se expanden y se convierten en banderas. Algunas provincias están empezando a sustituir el estilo español tradicional por ese estilo europeo. Veamos como ejemplo A Coruña:
Bandera de A Coruña con fondo púrpura y escudo al estilo español.
Bandera de A Coruña con estilo vexilológico europeo.

Origen del fondo de color gules/púrpura

Siguiendo con el mapa, y si nos fijamos más, hay otra cosa que llama la atención: la inmensa mayoría de las banderas tienen como color del campo (o fondo) el gules (rojo) o el púrpura (morado). No es algo casual, y tiene su explicación histórica.
Esta costumbre hunde sus raíces a fines del siglo XIV, cuando en todos los municipios realengos de la Corona de Castilla comienza a celebrarse el nombramiento de un nuevo monarca mediante el alzamiento del pendón real y/o el del concejo. Es la ceremonia denominada “proclamación”, en la que los ciudadanos principales organizaban un besamanos y alzaban los pendones mientras gritaban “Castilla, Castilla, Castilla por el rey …”. Tenemos noticias de que en León se variaba esa fórmula: en 1504 durante la proclamación de Juana I (“la Loca”) se gritó “Castilla, Castilla, León…”; en la de Carlos II el alférez mayor del reino de León dijo desde el balcón municipal “León y su reino por el rey nuestro señor”, pero el resto de documentos que mencionan este acto reflejan la expresión “León, León, León y todo su reino por el rey…”.
No hay que confundir al citado pendón real de las proclamaciones con el estandarte real: este último sólo lo podía usar el rey y se correspondería más o menos con la actual bandera de la comunidad de Castilla y León, es decir, extendiendo las armas cuarteladas a la totalidad del paño (al estilo europeo):
Estandarte real de la Corona de Castilla
El pendón real, que era el que se alzaba en las ciudades durante las proclamaciones, simplemente contenía el escudo cuartelado bordado en el centro de una rica tela de damasco. El color del paño tenía que ser púrpura o carmesí, que cada municipio interpretaba como le parecía, dando lugar a toda una variedad que iba desde el gules (rojo) al morado violáceo. Según Emiliano González y Félix J. Martínez, el color escogido para el paño era el púrpura, “que tiende a equipararse a una especial tonalidad del gules”. Veamos algunos ejemplos de pendón real:
Pendón real borbónico de Medina del Campo del s. XVIII. Obsérvese el gran parecido de los leones con los del Pendón que hoy se conserva en el despacho del alcalde en la ciudad de León.
Pendón real antiguo de Medina del Campo. En esta ocasión data del s. XVII.
Pendón real de Sepúlveda.
En algunos lugares además del pendón real podía alzarse el propio de la ciudad, pero siguiendo el diseño del primero, es decir, poniendo el escudo municipal en el centro de una tela carmesí o púrpura. Sabemos que en algunas ciudades el escudo municipal se disponía en el anverso del pendón real, con lo que éste tenía dos caras diferentes. En cualquier caso, ahí tenemos el origen de muchas de las actuales banderas municipales. Con la creación de las provincias en 1833, cuando mucho más tarde se vio la necesidad de adoptar una bandera provincial en muchas ocasiones se optó por elegir la misma que la de la capital. Eso fue lo que andando el tiempo ocurrió en León. En otros lugares donde no existía escudo propio (o se había perdido) se crearon ex novo, aunque a veces se mantuvo como fondo el color original del pendón real.Como curiosidad, mucha gente desconoce que además de bandera, la comunidad autónoma de Castilla y León tiene un pendón oficial que viene reflejado en el Estatuto de Autonomía (art. 6.5):

“El pendón vendrá constituido por el escudo cuartelado sobre un fondo carmesí tradicional”.

Este pendón está basado en uno de los de Medina del Campo, ignorando a propósito que en ese caso representaba a toda la Corona de Castilla (Galicia, León, Asturias, Castilla la Vieja, etc.) o a toda España (caso del pendón más moderno, con escusón de los Borbones).

Pendón de Castilla y León según el Estatuto de Autonomía.
El llamado “pendón real” de León

En León se usó como base para la bandera municipal y la provincial un pendón en tela de damasco carmesí que en la actualidad se conserva en el despacho del alcalde en la capital leonesa. No se sabe su antigüedad exacta, aunque por sus características debe ser del siglo XVIII o principios del XIX. Por otra parte, el diseño y el color del león parece casi idéntico al de los leones del pendón real de Medina del Campo (datado en el siglo XVIII).
El “pendón real” portado por Alejandro Valderas. Foto: Norberto (DL)

Este pendón seguramente fue uno de los últimos en emplearse en las proclamaciones de los reyes. Sabemos que se usaba un ejemplar nuevo en cada proclamación. La última vez que se hizo la ceremonia completa al estilo tradicional fue en tiempos de la coronación de Carlos IV (1788-1808). Se conserva la descripción de este último:

“De rico damasco carmesí, con borlas y fleco de oro y plata adornado de seis tarjetas que en campo de raso liso se hallan bordadas de realce con oro, plata y seda seis leones, armas  de esta muy noble ciudad”.

Este pendón con seis leones también se utilizó en la posterior e incompleta proclamación de Fernando VII en 1812, y probablemente sea el que se conserva hoy en día, porque la tela del fondo ha sido renovada, pero conserva el escudo central y dos más pequeños. Nótese que el color del animal es el dorado (no el púrpura ni el gules) y que se dice “armas de esta muy noble ciudad”, y no “del reino”. Propiamente habría que llamarlo “el Pendón Concejil (o Municipal) de León”, y no “el Pendón Real”.

No hay que descartar que al mismo tiempo (o por la otra cara del pendón municipal) existiera un pendón real clásico de la Corona de Castilla, porque en 1820 para celebrar la reinstauración de la Constitución de 1812 se usó “un guión de damasco de seda encarnado con franjas de oro, Leones y Castillos, armas de esta capital”.

Bandera municipal y bandera provincial

En el siglo XIX, a partir del nacimiento de las provincias surgió la necesidad de diferenciar las armas de la ciudad y las de la provincia. Para ello se decidió quitarle la corona al león capitalino. Más adelante se añadieron forros al escudo de la ciudad, pero por lo demás ambas banderas eran idénticas al disponer el escudo en un campo carmesí, siguiendo la moda de la Corona de Castilla.

Actual escudo de la ciudad de León

En 1960 la Diputación institucionalizó un modelo de bandera con el escudo de León en el centro y los de los partidos judiciales alrededor. Todavía se saca en algún acto oficial, y creo haberla visto en un desfile de San Froilán.

“Sesión de 25 de junio el Pleno acordó la instauración de la Bandera de la Provincia, teniendo en cuenta el dictamen del Cronista y los requisitos a que hubiese lugar. Un ejemplar, magníficamente bordado, se destinaba a figurar con las banderas de las demás provincias españolas en el Templo de Nuestra Señora La Virgen del Pilar, en Zaragoza, correspondiendo así a la petición formulada por el Sr. Alcalde de aquella Ciudad. El estandarte lució por primera vez en las calles de León con ocasión de la magna procesión cívico religiosa de la clausura del Año Santo Isidoriano, el 6 de octubre, al frente de la Corporación Provincial en pleno y los doscientos treinta y tantos alcaldes de los municipios de la Provincia.”

Partidos judiciales representados en esa bandera de la Diputación de León: Villafranca (extinto), Riaño (llevado a Cistierna), La Vecilla, Valencia de Don Juan (extinto), La Bañeza, Astorga, Ponferrada, Murias de Paredes (trasladado a Villablino), Sahagún y León.

Bandera cuasi-oficial en 1960 de la Diputación de León.

Pero al mismo tiempo esta institución también usó otra bandera, con el león rampante de color gules en el centro de una enseña blanca. Y es que muchos eruditos consideraban a la provincia de León como la (menguada) heredera del Reino. Veamos como ejemplo esta foto, realizada cuando le fue impuesta a la Virgen del Camino la Medalla de Oro y Brillantes de la Diputación Provincial el 5 de octubre de 1954 (festividad de San Froilán, Patrón de la Diócesis de León):

(Imagen obtenida gracias a Rodrigo Ferrer)

Con la Transición creció el problema de distinguir entre la enseña municipal y la provincial. Fue más o menos en 1977 cuando Juan José Fernández Úzquiza, presidente de la Diputación, canonizó el rabo vuelto hacia el león como rasgo distintivo del escudo de la institución que presidía, tal y como puede verse en esta ilustración:

Escudo de la provincia de León

Dicho presidente adujo razones zoológicas para tomar esta decisión, ya que es la postura que adopta la cola de los leones en la naturaleza:

Evidentemente este hecho poco tiene que ver con la heráldica, pero ésa es la auténtica razón de la curiosa disposición del rabo del león de la Diputación. De todas formas, el color de la bandera provincial seguía siendo carmesí, hasta que Miguel Cordero del Campillo señaló que “el púrpura o morado claro es el color del Reino de León y debe ser el de nuestra bandera”. Tal éxito tuvo la propuesta de este insigne veterinario que inmediatamente se procedió al cambio en el color del paño tanto de la bandera provincial como de la municipal. Y aquí habría que añadir también la bandera regional, como veremos.

La bandera regional leonesa.

También durante la Transición surgió un importante movimiento autonomista leonés, aunque sus integrantes no se pusieron de acuerdo sobre cuál sería el marco geográfico de esa futura comunidad autónoma leonesa. En principio se pensaba en una unión de las provincias de Salamanca, Zamora y León (Región Leonesa o País Leonés), aunque al final cobró mayor fuerza la opción de “León solo”, ceñido a la provincia leonesa. Por eso no ha de extrañar que este movimiento adoptara como bandera regional una especie de versión mixta entre la provincial y la capitalina.

En cualquier caso, desde el principio abundaron las dudas a este respecto, y al final leonesistas de diferentes ideologías acabaron pidiendo consejo al mencionado Cordero del Campillo. El primero en hacerlo fue Baldomero Lozano (del PSOE), y en aquella ocasión el veterinario y rector recomendó usar la bandera con fondo blanco, es decir, la enseña histórica del reino de León. También acudieron a él Jaime Andrés, Carlos Javier Llamazares y otros leonesistas del GAL (ojo, Grupo Autonómico Leonés, no confundir con el grupo contraterrorista de las mismas siglas), pero Cordero  defendió entonces la versión de “la purpurada”, es decir, el escudo de León en el centro de un paño púrpura al modo tan difundido por la Corona de Castilla. Los leonesistas adoptaron esta bandera con entusiasmo y la difundieron por todas partes, aunque sólo reconocieron la paternidad de Cordero del Campillo con posterioridad. Cabe preguntarse si Zamora y Salamanca habrían aceptado esa bandera netamente capitalina en el caso de haberse configurado una autonomía leonesa triprovincial…

A la hora de representar el león, se optó por una versión esquemática más acorde con los tiempos actuales, pero no está de más señalar que una de las opciones más difundida es totalmente incorrecta desde el punto de vista heráldico. Me refiero a ésta:

La pata adelantada, en vez de estar más levantada que la trasera (que es lo que define a la postura rampante), está más baja incluso que la imaginaria línea del suelo, lo que constituye una figura heráldica inexistente o nueva, que podríamos denominar “león pisante”. Si al menos las patas estuvieran al mismo nivel, tampoco sería un león rampante, sino “saliente”:

León rampante (izda.) y león saliente (dcha.)

La Bandera Dixebriega

Fue creada hace unos 20 años por Héctor Xil, y consiste básicamente en incluir al escudo de la bandera regional dentro de una estrella amarilla. Es la enseña utilizada por grupos nacionalistas o soberanistas leoneses, como Agora País Llionés.

Epílogo: la bandera histórica leonesa.

Como hemos visto, el regionalismo leonés (y también el nacionalismo) ha venido utilizando una bandera inspirada en la de la provincia de León, que a su vez proviene de la municipal de la capital. Ninguna de estas diferentes versiones con fondo carmesí o púrpura fue empleada en los tiempos en que el reino de León fue un estado medieval independiente. Resulta curioso que se optara por un modelo ya propio de la Corona de Castilla, en lugar de escoger la bandera histórica de fondo blanco, que además de ser una de las enseñas más antiguas de toda Europa Occidental habría sido más fácilmente aceptada en Zamora y Salamanca al ser más globalizadora. Esta elección ya no parece tener vuelta atrás, pero no está de más reseñar cuál es la bandera histórica  leonesa:

Como ya dije en su día, sabemos cómo era la bandera histórica del reino de León gracias a representaciones como la de Alfonso IX en el Tumbo A de Santiago de Compostela. Consistía en un león púrpura (o morado) en un campo de plata (color blanco o gris muy claro).  El león se disponía pasante cuando el marco era horizontal (como el rectángulo de una bandera), y rampante cuando era cuadrado o más alto que ancho (como ocurría con varios tipos de pendones y en los escudos).

Aquí cabe destacar algo que no he reflejado en artículos anteriores: es bastante probable que el león del estandarte real leonés ya fuera rampante desde tiempos del Emperador Alfonso VII. Para decir esto me baso en “Las Siete Partidas” de Alfonso X, concretamente en la Ley XII del título XXIII de la Segunda Partida, donde el Rey Sabio dice que:

“Señales conoscidas posieron antiguamente que troxiesen los grandes homes en sus fechos, et mayormente en los de guerra (…); ca non tan solamente se han de acabdellar por palabra ó por mandamiento de los cabdiellos, mas aun por señales; et estas son de muchas maneras. (…) Mas las mayores señales et las mas conoscientes son las señas ó los pendones (…): et estas señas ó pendones son de muchas maneras asi como adelante se muestra”.

Ley XIII

Estandarte llaman á la señal quadrada et sin fierros; et esta non la debe traer sinon emperador o rey.”

Si es cierto que desde “antiguamente” el estandarte real era cuadrado, eso quiere decir que la disposición del león era rampante, porque así se ocupaba todo el campo de la enseña (lo que difícilmente ocurriría en un paño cuadrado con un león pasante). Estos colores y disposición fueron traspasados posteriormente al ya mencionado estandarte real de la Corona de Castilla y al escudo heráldico leonés (el que figura en el centro de la bandera actual y en el escudo de España). Conviene recordar que el estandarte real de la corona castellana en realidad no es otra cosa que la mezcla en cuartelado de dos banderas históricas de Castilla (castillo de oro en campo de gules) y dos de León.

La bandera histórica leonesa no desapareció en el siglo XIII al imponerse el estandarte real, el pendón real y el pendón municipal: todavía la podemos encontrar en distintos momentos muy posteriores. Por ejemplo, en esta obra de Durero del siglo XVI titulada “El carro triunfal. Jinete con las tablas de las bodas españolas” en el Libro de Maximiliano.

En el estandarte que porta el jinete representante del reino de León figura el escudo real, pero también un estandarte triangular con la bandera histórica. Es de suponer que los colores serían los mismos en este grabado bastante similar de Altdorfer sobre el triunfo de Maximiliano:

También aparece en esta representación del cortejo fúnebre de Carlos V realizada por Jean y Lucas Doetecum en 1559:

Los debates sobre cómo debe ser la cola de este león (a dónde tiene que apuntar, cuántas curvas y mechones, etc.) y sobre la corona son bastante estériles desde un punto de vista histórico: si nos atenemos a los ejemplos artísticos e iconográficos (leones en escudos, monedas, edificios, etc.) encontraremos ejemplos de todos los tipos. En realidad, si lo que se quiere es “recuperar” la bandera histórica pero que a la vez no choque con los diseños actuales tan sólo hay que tener en cuenta estos aspectos:

-El fondo o campo ha de ser blanco o, como mucho, gris claro. Es decir, de color plata.

-El león ha de ser rampante y ocupar la mayor parte posible de la bandera. Debe figurar en el centro de la enseña, aunque en el caso de las banderas institucionales el símbolo suele desplazarse algo hacia la izquierda.

-El esmalte o color del león es el púrpura (casi morado).

-El león debe llevar corona de oro. Aunque fue un añadido de época de Sancho IV (1284-1295), a partir del s. XIV el león siempre lleva corona a la hora de representar al reino.

-No importa demasiado cómo sea esa corona. La representación más típica es la de tres florones. En el león disponible en mi página de Los Telares, aparece la corona más utilizada en las representaciones de los reyes leoneses del Libro de las Estampas de la Catedral de León.

-Tampoco es esencial el color de las uñas y de la lengua. La lengua es frecuente que aparezca en color rojo (gules), aunque también abundan los ejemplos en los que es del mismo color que el cuerpo del animal. Las uñas es más difícil decirlo, dado su pequeño tamaño en representaciones que ya de por sí suelen ser de pequeño formato. A partir del siglo XVI, posiblemente por influencia flamenca, también aparecen de color gules, y así se dice en jerga heráldica que el león “está armado de gules” (es decir, tiene la lengua y las uñas de color rojo).

Un ejemplo de bandera histórica del reino de León.
Aunque en este caso se trata de una bandera con el escudo institucional de un colegio mayor de Salamanca,  responde bastante bien  al modelo y proporciones de la bandera histórica del reino de León (salvo por el color, que sería púrpura).
Un par de ejemplos de la bandera histórica que encabeza muchos de los desfiles de pendones de la Asociación Cultural Pendones del Reino de León, como muy bien me señaló mi amigo Mario Castro de Lera:

Para consultar la bibliografía y obtener más información sobre este tema, http://corazonleon.blogspot.com

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