Mientras a orillas del Bernesga nos devanamos los sesos con la duda de si críticos, oficiales o la corriente que no está a la diestra del jefe ganan la partida en el tablero del PSL, o bien tenemos dudas sobre el resultado del próximo congreso en el que el guión de la reelección de Juan Vicente Herrera está escrito hace tiempo, la realidad más cruda nos recuerda que hemos pasado los 500 puntos de prima de riesgo. ¿Qué significa? No tengo ni la más remota idea, y no se si debemos echarnos al monte o preparar el petate con la muda y el cepillo de dientes, y alguna lata de conserva, por si nos concentran en el campo de fútbol para desterrarnos a tierras inhóspitas o simplemente para hacernos desaparecer del mapa.
Por eso, en este mar de dudas, en este sin vivir que nos azota con dureza, no nos queda otro remedio que navegar por la inmensidad de la red en busca de respuestas que nuestros gobernantes no saben o quieren darnos. Basta con entrar en la más sencilla de las páginas, que seguro que existe algún enlace en el que se explica qué esta sucediendo en términos sencillos, con un lenguaje sin aristas y directo. Si tienen tiempo y siguen sin entender nada de lo que sucede, mientras que el desempleo agiganta su sombra y la desfachatez de nuestra clase política sube un peldaño más, basta con escriban el nombre del doctor Matthias Rath y podrán al menos reflexionar sobre otra manera de entender esta guerra financiera que estamos perdiendo la mayoría de los mortales, porque no somos capaces de rebelarlos contra quien o quienes han puesto en marcha esta bomba de relojería y quienes además les encubren, preferentemente la clase política.
El doctor Rath es alemán y cuenta con una legión de seguidores, pese a sus controvertidas propuestas para erradicar el cáncer o enfermedades degenerativas, por lo menos tan extensa como la que forman sus detractores.
En una intervención colgada en la red, Matthias Rath asegura que toda esta concepción europea diseñada por la Francia de Sarkozy y la Alemania de Angela Merkel a su justa hechura, no es más que el telón que cubre el verdadero propósito de la industria farmacéutica y química alemana, aliada con la banca y el cartel del petróleo y sostenida por la clase política que dirige el bunker de Bruselas. El controvertido doctor alemán sostiene que lo que sucede ahora, el sometimiento de Europa, ya lo intentó el Káiser y luego el sanguinario dictador, ambos marionetas de una industria que juega con la vida humana sin titubeos, que liga la producción de fármacos no a las necesidades sino a la alta rentabilidad que generan, que juegan a su antojo con el destino de millones de personas.
Y además recuerda que esta cosecha está abonada con los cadáveres de los cien millones de personas que perecieron en las dos guerras mundiales del pasado siglo. Más aún. El doctor Rath insiste en que a la poderosa industria química y farmacológica le importaría un pimiento activar una nueva conflagración mundial y recuerda que si Irán tiene la bomba atómica, y puede poner en peligro la estabilidad mundial, no es menos peligroso Israel, que también dispone del mismo artefacto y que, además, el primer ministro Benjamín Netanhayu, que es también ministro de Sanidad, tienen fuertes lazos de unión con la industria del medicamento.
Para el doctor Rath el eje de la trama está en el euro y asegura que el retorno a la moneda propia nos sacaría del pozo sin fondo y de esta dictadura que ejerce Bruselas, y recuerda que los dirigentes claves de la UE no han sido elegidos en ninguna urna. Si algo sacas en claro al escucharle es que merece la pena reflexionar sobre lo que está pasando y tal vez haya que pensar en cómo cambiar a una clase política que por lo único que parece preocupada es por su nómina. Tal vez haya que tirar a la basura lo que conocemos y dar entrada a nuevas corrientes, nuevos aires, gentes con ganas de extender calidad de vida a cuantos más mejor; supongo que una vez desmantelada toda la red de servicios públicos que sustenta el bienestar social sucederá como los pisos que se confiscan; se subastan al mejor postor.
Química, petróleo, bancos, políticos, industria farmacéutica, Sarkozy, Merkel, euro, timo, robo, chalaneo, sometimiento; algo hemos aprendido, al menos yo; Europa es un chollazo para el mundo de las siglas y las sociedades anónimas.
Viene a decir el doctor Rath que la nobleza, el clero y el poder que antes vivían de lujo con sólo aplicar el catecismo, ahora se han transformado, una vez descubierto el engaño, en vendedores de fábulas y siguen haciendo lo mismo desde los consejos de administración que presiden. Mientras el 15M u otras manifestaciones ciudadanas se limite a la acampada y no den un paso al frente, mientras sigamos escondidos en la miseria que cada vez palpamos más cerca, seguiremos asfixiados.

José Manuel López es un periodista leonés con una larga trayectoria en medios y gabinetes de prensa políticos. Desde su atalaya del área de Política y Actualidad de ileon.com nos acerca su visión de la alta, y baja, política leonesa.