Desvíos forzados

Como concluye el famoso refrán… y en la mía a calderadas, basta sumergirse un poco por debajo de la línea de flotación del asunto que en estas últimas horas ha copado la atención mediática, el te cojo o no te cojo (el teléfono) entre Evaristo del Canto y el regidor Emilio Gutiérrez, para comprobar que en ambas casas las habas se cuecen a proporciones industriales.

Basta recordar que a quién acusan del plantón telefónico es a un señor que hace nada le rescindieron el contrato, por lo que percibió una indemnización millonaria y poco después le reincorporaron al proceso de fusión por otro buen pellizco. Es evidente que las proclamas de unos y otros pidiendo en voz alta que se aclaren todos los entresijos de la intrahistoria más cercana de Caja España Caja Duero, y el resto de  nominaciones que se han ido fusionando o que lo harán en tiempos próximos, tiene toda la pinta de una pose a la galería, porque nadie ha vuelto a insistir. De vez en cuando, al volver a reflotar el asuntillo se vuelve a inflar el globo con la misma rapidez con la que se desinfla. Pero esta es una asignatura pendiente con la sociedad leonesa, que tiene todo el derecho a saber cómo y en qué se usaron sus ahorros; en algunos casos para generar unos cotos financieros privados sólo al alcance de muy pocos. Y este acto de contrición debe hacerse realidad antes perder toda señal de su condición de caja, si es que aún queda algo.

Dicho esto, el rifirrafe entorno a la solicitud de reunión remitida por Emilio Gutiérrez y negada o no, desde la entidad se desmiente, por Caja España deja escapar ese olor hormonal que emana de cuerpo cuando estamos nerviosos.

En el caso del regidor se juntan varios frentes que acentúan la situación nerviosa que deriva de dos acontecimientos claves; la situación financiera de las arcas municipales y las medidas que debe emprender y la presión continuada estos días sobre la presidenta del Partido Popular de León, Isabel Carrasco, a propósito de cargos y cobranzas.

No es la primera vez que se alude al estado de sitio y a la proximidad del precipicio de la intervención referente a la salud económica del ayuntamiento, en a UVI desde hace tiempo. Emilio Gutiérrez sabe que la mezcla de la gestión de Francisco Fernández y su jubilación de la caja es un buen cóctel para dar estera y desviar otros asuntos on line; Pero no ignora que tiene que andar con sumo cuidado por la cuerda de la que cuelga la deuda, porque si se tira mucho de ella se le vuelve en su contra la pesadilla de siempre; ¿de dónde procede la deuda total?. Apunte para nota; Fernández no es el único que tiene que ver con ella; recordarán, como así lo hacía La Crónica esta semana, que en los últimos 25 años se ha pasado 800 empleados municipales a casi 2.000, con menos parroquianos viviendo en León.

Y la segunda clave de esa situación nerviosa que ha llevado a Emilio Gutiérrez a pedir la dimisión del señor del Canto (a quien supongo encantado consigo mismo) tiene mucho que ver con la salida sucesiva de la presidenta Isabel Carrasco en los medios informativos digitales y nacionales. El asunto es objeto de debate incluso entre la militancia, que sueña con que esta presión invite a la presidenta a coger las maletas e irse a la gran capital. Pero de ahí no pasa.

Emilio Gutiérrez intenta desviar la atención hacia Francisco Fernández que ya ha tenido su buena ración de descrédito informativo para anestesiar un problema que preocupa de veras en las filas populares, pero que nadie se atreve a pronunciar en voz alta. A él le toca dar la cara por la jefa y no resulta nada agradable ni hacer encajes de bolillos ni sacar monstruos de la chistera.

En Génova están más pendientes de otros asuntos, como la formación del nuevo gobierno y todo lo que acarrea. Pero tarde o temprano deberán afrontar una salida porque se avecinan tiempos de más paro, de mas cierres sobre todo de pymes y autónomos y eso se traducirá en más crispación que se puede focalizar hacia asuntos como los que forman el triángulo del Bernesga; Caja, Fernández y Carrasco.

Por cierto, me pregunto, esos genios que diseñan mini empleos, mini salarios y mini condiciones laborales, ¿de dónde salen? ¿Por qué no se aplican el cuento a ellos? ¿No tienen fondo?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>