La partida está amañada

Como seguimos en tiempo de fe y contrición debo confesarles abiertamente que no me hubiera generado tensión alguna prolongar acaso una semana más este paréntesis que hemos abierto el pasado miércoles y que reavivamos, para calvario suyo y penitencia propia, en este arranque de semana incierta.

La que dejamos atrás no ha dado pie al respiro, sea cual sea el frente en el que fijemos la atención. El mercado de la especulación ha saludado a dentelladas la obediencia ciega del Gobierno Español ante el acatamiento silencioso y sin la más mínima observación de las directrices marcadas, a esta alturas de la pesadilla, no se sabe a ciencia cierta por quién o quiénes. Y para saciar tanta voracidad la respuesta del Ejecutivo de Mariano Rajoy no ha podido ser más lúgubre; hay que desmembrar del todo el cuerpo ya maltrecho de por si de la clase media española, hay que reventar los hogares donde se han atrincherado tres generaciones, dos de ellas en el desempleo y una tercera que sustenta a duras penas la tramoya familiar con una pensión raquítica y, sobre todo, hay que pulverizar poco a poco, o de un tirón, la sanidad y la educación gratuitas, los dos resortes que más homogeneizan a una sociedad.

Es evidente que seguimos ensimismados con el modelo del sueño americano, pero ni el modelo ni el sistema que lo sustenta nos sirve, salvo para seguir en la caída en picado en la que nos hallamos inmersos, sin ser capaces de saber cuánto queda para el batacazo final. Un modelo que en el caso del patrón puede conducir a Norteamérica hacia un tercermundismo de facto, una afirmación que ha puesto sobre la mesa y sustenta en su último libro, convenientemente traducido, “Traición al sueño americano, cómo los políticos han abandonado a la clase media” la gurú del periodismo de elegir, cortar y pegar, de las redes sociales y los blogeros, la dueña del HuffPo, el diminutivo coloquial del Huffington Post, Arianna Huffington. Curiosamente ha sido una griega, Arianna vive en Estados Unidos desde hace 32 años, que ha pasado del fervor conservador al idilio sin tapujos con la izquierda liberal, la encargada de meterse a explicar con claridad el afán con el que el Gobierno Obama ha aplicado las máximas medidas posibles para sacar del atolladero a los causantes del seísmo financiero, mientras apenas se ha ocupado de las pequeñas y medianas empresas. La vitalista Arianna ha advertido; el sueño de Obama se ha convertido en pesadilla, en desahucios, en licenciados en paro, en más deuda y Estados Unidos va camino de convertirse en una sociedad sólo con dos clases sociales; los ricos y todos los demás.

¿Por qué nos suena todo esto a muy cercano?. Sin duda porque estamos asistiendo a los primeros episodios de un cambio cualitativo de los objetivos básicos que han sostenido la generación de riqueza y de oportunidades en una sociedad como la nuestra en las últimas cinco décadas. Vivimos con una sensación rara en el cuerpo, sin saber qué está pasando realmente y sin que nadie sea capaz de decirnos qué encierra y hacia dónde camina esta pesadilla. Y además es el ministro alemán y los medios de comunicación alemanes los que nos informan de los deberes que la canciller exige a su pupilo español, que acata sin rechistar.

La partida está amañada, dice la super jefa del HuffPo, pero nadie parece dispuesto a encerrar a los tahúres financieros que han marcado las cartas con el consentimiento, o, en su defecto, la incompetencia bien pagada de la clase política.

Dejamos la ionosfera para volver a palmo de tierra. Una vez concluida la Semana Santa, este lunes nos desayunamos en esta casa con una entrevista a Ana Guada, a muchos altos cargos del PP se les debería caer la cara de pura vergüenza, que no tiene desperdicio; claro y alto; repito; claro y alto.

Sobre la conclusa Semana Santa sólo albergo una duda; si tal y como es una fiesta de interés turístico no ya nacional sino internacional, cómo es que no se ha visto ni una imagen de León y sus procesiones en las televisiones nacionales, ni un sonido de su particular sinfonía en radios más allá de la frecuencia local y ni un triste episodio en periódicos nacionales. De Sevilla, Valladolid, Zamora, Murcia o Teruel hemos podido contemplar un poco de todo. Curioso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>