La defensa, lista

En apenas unos minutos ha quedado solventado el primer aperitivo del congreso provincial del PSOE leonés, ya convocado oficialmente para el 27 de mayo. El Comité Ejecutivo Provincial mantiene la cifra de los 120 delegados para la cita, a tiro de un mes. Las agrupaciones, como saben, deben cerrar la elección de compromisarios antes del 14, dado que al día siguiente deben estar todas las actas entregadas.

Pero más allá de los pasos establecidos, en el pensamiento de todos deambula el quid de la cuestión; si el expediente abierto podrá enmascarar la suspensión de militancia de José Antonio Díez o bien si la Federal no es capaz de envolver con papel y timbre oficial la charlotada.

Pero mientras el papeleo llega a Ferraz la defensa ya está lista. La primera de las acusaciones se centra en la negativa del Grupo Municipal a que Juan Rodríguez acudiese en calidad de testigo a las reuniones de trabajo. La parte acusatoria esgrime que el estatuto establece el derecho a que asista el citado observador, dada su condición de presidente del Comité Local. Pero otra lectura, tal de una versión modernizada, como hace Microsoft cada cierto tiempo, señala con claridad que sólo tienen derecho a asistir a las citadas reuniones los concejales y los secretarios / as de política municipal; una dedicada a la labor interna, centrada en los avatares de la agrupación local, cargo que ocupa Catalina Díez, concejala, y otra al ámbito provincial, papel que desempeñaba Susana Travesí, fuera de concierto desde la desaparición de la ejecutiva local. El citado reglamento subraya que cualquier otro convidado debe contar con la aprobación explícita del grupo.

La segunda área de discrepancia incluida en el guión acusatorio incide en la escasa repercusión del trabajo opositor. Con un buen montón de fotocopias de un buen montón de conferencias de prensa se ataja el improperio, más propio de una mofa gaditana que de un recurso en el se sustenta el epíteto de grave y en el que se ven a las claras la paja en el ojo ajeno.

Pero la más divertida de las tres escenas es la final, en la que se ahonda en el menoscabo de la imagen del partido. Supongo que tras esta metáfora se encierran muchos puñales. Si ya los meses previos a la campaña el quehacer diario del grupo mostraba sin miramientos las facciones en las que se había roto, durante la campaña el caos fue generalizado. No creo necesario volver a remover el estiércol pero, como panorámica general, como foto de recuerdo, nadie olvida que entre 2007 y 2011 el PSOE dio el salto de la holgura cercana a la mayoría al descalabro deslumbrante, sin paliativos, producto de la torre de babel en la que se convirtió la planta sexta del Ayuntamiento leonés. Y fue aún más elocuente el descalabro en aquellos barrios que más confianza habían depositado en la alternativa socialista.

Y ahora, como si aquella pesadilla sólo fuera un mal presagio, le quieren cargar el muerto a Vicente Canuria a José Antonio Díez y a Francisco Gutiérrez. Como posdata resulta difícil comprender como la persona que ha dado contenido al pliego de cargos, en el se relatan los terribles sucesos que Bravo Canuria, Padilla Díez y Maldonado Gutiérrez cometieron contra la liga de los hombres buenos, la casta de los sin pecato, también juzga.

Visto desde el muro sólo caben dos salidas: si se consigue sacar de la circulación a José Antonio Díez es posible que cambie el escenario y los actores y por fin se baje el telón de la comedieta. Si al final ni Julio Villarrubia ni la Ejecutiva Federal acceden al convite de oportunistas habrá que batirse en las pequeñas distancias, voto a voto, cuerpo a cuerpo.

Resultará interesante comprobar quién acude mañana al acto público y abierto como el que el equipo de Francisco Álvarez ha convocado en Espacio Vías. Muchos irán a mostrar su adhesión, a manifestarle que merece la pena la lucha pese a las marrulladas del contrincante; no pocos irán a explorar cómo se equilibran las fuerzas.
Y a todo esto ¿qué pensará Constantino Rodríguez de estos episodios de la picaresca política social lleunesa? ¿Y Julio Villarrubia, estimará necesaria una intervención en toda regla o aplicará la consabida aspirina? Son demasiadas interrogantes.

Una respuesta a La defensa, lista

  1. Trasgu dice:

    Impecable comentario, Don José Manuel .. como siempre.
    Si acaso, un inciso: ¡bravo por construir frases como ‘La segunda área’.!
    Ya iba siendo hora de que alguien utilice la lengua castellana con propiedad y conocimiento.
    Usted sabe bien porqué se lo comento.
    Un saludo.

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