Una lección interesante

León vive días de pasión y este último martes de junio será uno de ellos. Aún sin nada claro respecto a quién asume el coste del almuerzo de los caminantes, los mineros afrontan una jornada de bálsamo para el ánimo, porque a partir del miércoles se adentran en territorios arduos, con pequeñas poblaciones, con menos cobertura mediática.

Me contaba Rosa, una buena amiga y compañera desde hace muchos años de uno de los grandes de la fotografía, que habían llevado a sus hijas a Sabero para que pudieran oler, palpar, sentir esa fuerza interna que lleva a un grupo de gente a emprender el camino hasta donde sea preciso, para que sus hijos tengan un atisbo de futuro. Para eso y para que pudieran empaparse de esa inagotable generosidad de las gentes sencillas, que casi siempre dan más de lo que tienen; vecinos anónimos que allá por donde discurre la caminata salen a su encuentro con un poco de agua, con una tortilla de patatas o con una buena cuña de queso o con una simple mueca de cariño, un mimo.

Y las dos jovenzuelas concluyeron la experiencia emocionadas de una situación que, estoy seguro, tendrán presente a lo largo de su vida; máxime porque su madre les recordó sin dramatismos, pero con la fuerza que empuja las palabras cuando salen del corazón una realidad que nos envuelve a todos; no olvidéis que ahí podría estar vuestro padre, que ahí podríamos estar cualquiera de nosotros.

Los mineros llegan a la capital leonesa en plena celebración de unas fiestas de low cost, muy pegadas a la política de restricciones del equipo de gobierno, incluso hasta para acceder a las dependencias del ayuntamiento aunque el motivo no sea otro, siempre el mismo, que una de las muchas conferencias de prensa que se convocan o las tareas propias de este oficio de reproductor de mensajes.

Los mineros llegan a Léon y no me extrañaría que Juan Morano se acercara a saludarles. Su sanción es la enésima prueba de las normas que rigen en toda organización política y que Alfonso Guerra definió con tanta sabiduría.

Los mineros llegan a León mientras el PSOE leonés busca como encarar los meses venideros, más allá de verano. La ejecutiva provincial recrimina a propios y extraños que tenga que enterarse de lo que pasa en su casa debido a las dichosas interferencias. Y mientras llegan, me apaño con una entrega más de la no siempre claustrofóbica Breaking Bad.

PUBLICIDAD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>