En muchos ámbitos de la vida, no sólo en el mundo de las inversiones nos dejamos llevar por el día día perdiendo una visión más general de la situación, es decir, los árboles no nos dejan ver el bosque.
Cuando se adentra en este mundo de las inversiones, la primera impresión es que esto es muy complicado, sólo para profesionales. Nada más lejos de la realidad: con una guía muy sencilla cualquier persona con un poco de tiempo puede obtener una rentabilidad extra.
Par empezar hay que tener claro en qué bando nos vamos a situar, y se preguntrán ¿es que hay más de un bando? Pues no exactamente pero algo así.
Existen dos grandes formas de operar: una es según el análisis fundamental donde se persigue entrar en el capital de una compañía con la idea de participar en sus beneficios.
Este tipo de análisis es más sosegado, no requiere estar mirando diariamente las pantallas ¡ni mucho menos!. Se fija en la estrategia de la empresa, crecimiento, línea de negocio …
Una vez realizado el análisis elegimos una empresa que vemos interesante, vamos al mercado y vemos a qué precio está cotizando, si es interesante compramos, si no esperamos a que caiga al precio que nos interesa. En bolsa no sólo hay que buscar lo bueno sino también lo barato. Por ejemplo uno puede comprar un negocio (bar, tienda de ropa, etc.) que vende mucho y marcha muy bien pero si el precio es demasiado alto es una mala inversión.
Muchas veces es cuestión de paciencia pues al final con un buen análisis el mercado nos da la razón.
La otra gran forma de acercarse a los mercados es mediante el análisis técnico o los gráficos. Este análisis es más rápido, intuitivo, enseguida se pueden ver los resultados. Para estos tipos de análisis no le interesa nada si la empresa va mal, si gana dinero, si está muy endeudada, lo único que le interesa es ver el gráfico que va dibujando la cotización y en base a ello genera unas señales de compra o de venta.
Vamos a desmitificar otra leyenda urbana: el que se guíe por el análisis técnico debe estar pendiente de los mercados, seguirlo “al minuto”. En algunos casos sí, pero el que trabaje con gráficos semanales e incluso mensuales no necesita estar tan “encima”. Con esto conseguimos reducir el nivel de estrés que puede generar una operativa más agresiva.
José Andrés Alvarez

