La Generala

Hoy comienza la Semana Santa, y con ella las procesiones que colapsan las calles de pueblos y ciudades durante unos cuantos días. Para esto, nadie propone un procesionódromo (yo tampoco).

Pero no escribo esta entrada para celebrar la muerte y resurrección de Jesucristo, ni para difundir León como destino turístico vinculado a los santos y las limonadas, sino para compartir con mis creyentes y descreidos lectores un hecho que debe ser visto como son vistos muchos de los sucesos que rodean a la Iglesia Católica: con la mente de un bebé de seis meses o, si me apuran, de un topillo campestre, sin análisis ni cuestionamiento alguno. Como acto de fe, que se dice.

La cuestión es que esta semana la escultura de una iglesia de la ciudad, que representa a La Virgen de la Soledad, recibió el fajín que la nombraba generala del Aire. Generala del Ejército, nada más y nada menos.

Quien le impuso el fajín fue un conmilitón suyo, un general de división que según el periódico le dijo, de tú a tú (o de general a generala): “Tengo el honor de presentarme ante ti para elevarte al más alto escalón de la jerarquía militar”, y añadió: “Acepta este fajín como muestra de amor a ti, ahora que se acercan las fechas en las que volveremos a vivir la pasión de tu hijo”.

En el acto participaron autoridades locales (como no), provinciales y, sorprendentemente, autoridades religiosas. Lo asombroso es que una iglesia como tal participe de estos festejos.

Sin ánimo de alterar la mente de adultos, bebés y topillos, vayamos a los antecedentes: según sus libros (escrito el primero como muy pronto cuarenta años después de muerto Jesús), y por lo poquísimo que se sabe, María era una humilde mujer, casada con un carpintero, que vivía en una aldea perdida. Tuvo al menos un hijo, que resultó no era de su marido el carpintero. El hijo hizo prodigios, y sobre él se construyó una iglesia. Hasta hoy; por el camino, millones de almas reconfortadas, millones de muertes provocadas, y un verdadero imperio forjado en la Tierra.

De la aldea al generalato.

Afortunadamente, esta Virgen no estará sola a la hora de decidir hacia dónde apuntan los cañones: podrá consultar con otras virgenes también generalas, como La Purísima de Tuama y la Virgen de la Merced de Sumamao, en Argentina. Incluso con la de los Remedios en la ciudad de México y la de Pueblito en Querétaro, nombradas simultáneamente cuando los insurgentes, en las guerras de la Independencia, utilizaban a la de Guadalupe en sus estandartes: los realistas subieron al cargo a dos de ellas y comenzaron a ganar batallas. Toma ya.

En León, por cierto, y para horror de los capillitas más intolerantes, tenemos entre otras peculiaridades semanasanteras la procesión de Genarín, un santo laico que obra milagros sin apenas encomendarse a él.

A disfrutar.

Publicado en Paseando por León | Deja un comentario

Pendones y coponas

Ayer jueves centenares de personas se concentraban convocadas por los sindicatos contra los recortes; a la misma hora, la Plataforma Stop Anti-desahucios organizaba una protesta frente a la antigua Caja España, en El Crucero, para pedir que no echaran a al calle a una jubilada de 78 años que había avalado a un sobrino. Un poco más tarde, unas decenas de personas caminaban por el Paseo de Salamanca lanzando diatribas contra el fascismo.

El mismo día, el alcalde de León decía que iría a la manifestación del domingo contra los recortes ferroviarios, cambiando de opinión tras haber afirmado días antes que no iría. Donde hay Carrasco no manda alcalde.

León, la movilizada.

Paralelamente, en la misma galaxia, en León (cuna del parlamentarismo) podemos disfrutar de uno de los entes más rancios y vetustos que el género humano (con ayuda divina) haya parido: me refiero a la Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro de León, que ya he traído a este blog en más de una ocasión, tal es el grado de fascinación que ejerce en mí, un pobre mortal que a buen seguro y por mucho que lo intente nunca tremolará tan insigne estandarte.

Ahora que hemos descubierto, atención, que el Santo Grial se encuentra aquí, recubierto de oros, zafiros y demás piedras preciosas, también hemos sabido que el General-ísimo Franco bebió de él en una visita realizada a este bravo pueblo; dicha visita fue aprovechada para entregarle el hábito de la cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro. Y es que esta Cofradía, tan añeja y polvorienta, sabe mantenerse a la vanguardia y acercarse a reyes y caballeros que tanto bien han hecho por España.

La historia del milagroso pendón (el estandarte, no estamos hablando de Franco) nos la cuentan ellos, Todo empezó cuando Isidoro se le apareció a Alfonso VII, a caballo y vestido de pontifical, para decirle que ganaría una batalla (año 1147). Las damas de la nobleza tejieron un estandarte, y así hasta hoy. Por el camino, el Pendón estuvo en un montón de batallas, dado que él (el pendón) es Capitán General de los Ejércitos. ¡Benditos trapos! Como destacan en la Cofradía, desfiló en el centenario del “Alzamiento contra la Revolución Francesa” y, ojo, presidiendo el Desfile de la Victoria, en el año 1939.

¿No es tierno que la muy ilustre, real e imperial orden y cofradía del milagroso pendón de san Isidoro de León se encargue de mantener un banderolo tan antiguo, para honor de León, también conocida por ellos como Ciudad Imperial y Urbe Regia?

Volviendo a las copas. Con todos los respetos a los historiadores que llegaron a tan histórica conclusión, yo tengo mi propia tesis sobre la sagrada copa, que estaría dispuesto a confrontar públicamente con quien se atreva: el Santo Grial se cayó por una grieta en desiertos lejanos una vez fue descubierto por Indiana Jones. Esto todo el mundo lo sabe sin tener que leer crónicas viejunas y, puestos a fabular, prefiero la de Indi.

Publicado en Paseando por León | Deja un comentario

Una carrera contra la leucemia infantil

El otro día mi hijo pequeño contó en casa que S., un compañero de clase y de fútbol, llevaba días sin venir porque estaba muy enfermo. Más tarde comentó que había oido que con su enfermedad se iba a quedar calvo. Al hablar del asunto, ya recordó que era “cáncer de la sangre”. Se trataba de leucemia infantil, que solo afecta a tres de cada cien mil niños en el mundo (300 casos son diagnosticados al año en nuestro país).

Cuando hablaba con él fue inevitable no sentirme estremecido y apenado por S., y aliviado porque mi hijo estuviera sano. Y también fue inevitable no acordarse de los padres: ¿cómo me sentiría si fuera mi hijo quien tuviera la enfermedad?

Uno entre cien mil es una fundación que trabaja en la innovación, el desarrollo y la puesta en marcha de proyectos sociales, entre los que se incluyen iniciativas cuyos fondos son destinados a un proyecto anual de investigación contra la leucemia infantil. Como nos cuenta el fundador de la fundación, “desde los años 70 hasta ahora se han invertido las estadísticas de supervivencia. De un 20% de esperanza, en sólo treinta años se ha pasado a un 80%.” Es necesario seguir investigando para llegar a que el 100% de los niños diagnosticados salgan adelante.

Hoy, 18 de marzo, es el día #blogentrecienmil, por lo que diferentes blogs nos movilizamos para correr virtualmente contra la leucemia infantil, y tú también puedes hacerlo: solo tienes que comprar tu dorsal, bien a través de un SMS AYUDA CORRE al 28099 o vía web http://www.unoentrecienmil.org/proyecto-corre/un-dorsal-un-euro.

Solo es un euro, que se sumará a otros muchos: tenemos que ser más de cien mil. Gracias.
Publicado en Paseando por León | Deja un comentario

Nos quejamos de vicio

La semana pasada, uno de los concejales mejor pagados del ayuntamiento del León (cuidado, que no digo que no se lo merezca, ni mucho menos) hizo balance de las quejas presentadas por los vecinos ante el ayuntamiento (no se incluyen, por tanto, las más numerosas: esas que se emiten en la barra del bar, en la sala de espera de la consulta o en la acera de la calle, y que ahí se quedan).  En total, según nos informa el Diario de León, fueron 3.827. Un 14% más respecto al año anterior.

Que haya habido un aumento tan relevante de quejas podría deberse a que la ciudad está peor que hace un año, pero según el concejal esto no es así: aumentan las quejas porque la gente participa más, gracias a que disponen de más cauces para hacerlo. Suponemos que se refiere a la página web de inspiración bolivariana de la que disponemos los ciudadanos; el problema es que este cauce ya existía hace años. Igual que el de presentar un escrito por registro, o llamar por teléfono…en fin, que no cuela.

Abundando en el asunto, las quejas a la concejalía de Tráfico se reducen a la mitad; cabe suponer que esta área ha mejorado su funcionamiento, y en consecuencia que las restantes han empeorado, porque no creo que haya una campaña específica colectiva contra un área concreta..

¿De qué protesta más la gente que protesta?  Del asfaltado, de la iluminación, de las podas y de la limpieza.

Y eso que la ciudad iba a recibir un fregado (Cayón dixit).

Posdata: hace unos días recibí un anónimo en mi buzón (imagino que también el resto de mis vecinos). No sé quién es el autor, aunque le supongo una persona inspirada. El reverso de la tarjeta era un folleto publicitario de una armería.

Publicado en Paseando por León | Deja un comentario

El taquillazo del Auditorio

Concierto del gran Miguel Poveda en el Auditorio de León (municipal). 36 euros es el precio anunciado en platea (28 en anfiteatro).

Voy a sacar la entrada al auditorio (municipal): allí no las venden, solo en Halcón Viajes o por internet (Ticketmaster).

Entro en internet, ticketmaster. Busco -y encuentro- el concierto; puedo escoger entradas pero ¡sin saber la fila! Para conocerla, tengo que avanzar dándome de alta; además, no es posible imprimir las entradas, solamente se pueden conseguir si las recoges en una tienda autorizada o si te las mandan por mensajería (previo pago de unos 15 euros). Aquí ya te permiten saber que a los 36 euros hay que añadir 3,30 euros por gastos de distribución (si compras la entrada de 28, los gastos de distribución son de 3 euros. Será que a las personas que compran las de 36 las tratan de Don o Doña). Paso del internet, y me voy a Halcón Viajes.

Allí sí puedes elegir el sitio donde te sientas (qué bien). Pero tienes que pagar obligatoriamente en efectivo, y además te cobran un euro por entrada adicional por gastos de gestión. En total, hemos pasado de 36 euros a 40,30, un 11% más cara.

Ya estoy indignado, pero feliz de tener la entrada. Cuando llego a casa, la miro y la remiro y me doy cuenta de que el precio que figura en la misma es de 39,30…¿y el euro que me han cobrado de más, y por el que no han emitido recibo alguno?

Me gustaría saber la opinión del ayuntamiento, que al fin y al cabo el Auditorio es suyo y ellos son los que han decidido dar la concesión a Ticketmaster (y no vender entradas en su taquilla). Y qué opinan desde Consumo sobre lo de Halcón Viajes y su euro por la cara. Si es que tienen opinión.

A algunos se les debería caer la cara de verguenza.

Publicado en Paseando por León | Deja un comentario