Obituario para el no nuevo PP

Ya sólo queda por glosar en el epitafio tantas y tantas esperanzas rotas como pompas de jabón, esas ilusiones desenmascaradas con un simple golpe de teléfono, un nuevo cuento de la lechera desparramado por la barra del bar. El nuevo PP que pretendía presentar batalla a los tercios de Isabel Carrasco ha callado para siempre. Ha fallecido en ese combate anónimo que mantenía agazapado en sus propios miedos. El capitán Alatriste Herrera ha aguantado hasta donde ha podido el empuje de las legiones de la reina del palacio del Conde, pero el domingo por la noche proclamó la capitulación y ordenó a los maquis, escondidos tras las cortinas, que anularan cualquier intentona de rebelión y que dieran las gracias al alférez García Prieto por su espíritu combativo, por su intención de encabezar la lista de salvación. El presidente castellano leonés ha sopesado los inexistentes pros y los excesivos contras y ha aplicado la máxima de antes de recibir la toñeja hay que apartar la oreja.

La efímera trayectoria de este proyecto que nunca quiso salir del anonimato tiene muchas similitudes con aquella gesta del Ejército de la Unión Nacional Española que entre 19 y el 27 de octubre de 1944 tomó por las bravas el valle de Aran, un episodio real contado y novelado, con un magisterio vibrante y envolvente, por Almudena Grades. Ellos pensaban encontrarse un país levantado contra las tropas nacionales, creían que serían recibidos en loor de multitud por un pueblo paralizado por las huelgas…

Los futuros gobernantes del nuevo PP de Léon se veían rodeados de multitudes fervorosas gritando extasiados sus nombres, suplicando acabar con el reinado de la presidenta, pero más allá de las gestas que se narran al abrigo del vermú, la historia ha concluido antes de echar a andar. Juan Vicente Herrera ha sido claro. No más como aquella fábula de Villaquilambre en la que la multitud se desgarraba las vestiduras al paso de uno de los apóstoles del nuevo orden, en aquella nota fantasma que una mañana apareció, como por arte de magia, en todas las redacciones.

Nada de divisiones en un momento en el que todas las comunidades deben aparecer como piñas alrededor del desgastado presidente Rajoy. Supongo que a este pensamiento, sobre la inutilidad de un camino cegado, se suman las propias expectativas de Juan Vicente Herrera, que no quiere manchar su impoluta hoja de servicios para cuando sea llamado a emprender el camino hacia el oráculo.

¿Qué máxima podemos extraer de tal decisión que se fraguaba este pasado fin de semana a golpe de teléfono? Una primera muy sencilla; Juan Vicente Herrera no se ha atrevido a dar el paso y ha jugado a intercambiar su papel con el de Jesús Monzón; esto es lo que pasa, como dice Almudena Grandes, cuando los cuerpos mortales se cruzan con la historia inmortal.

Ahora viene la segunda parte. Isabel Carrasco guarda con celo, a la espera de la ocasión, justo a renglón seguido de su tercera elección como presidenta del PP leonés, la libreta roja en la que ha anotado los nombres de los caciques a los que espera aplicar la pena de muerte (política) o la cadena perpetua o el destierro a los territorios inhóspitos. El caballero de la tabla redonda, donde los rebeldes cocían sus fantasías, Cecilio Vallejo, se teme lo peor. Asentado en el retiro de uno de esos escondrijos bien pagados de la otrora Caja España escudriña si tendrá tiempo, o no, a poner las barbas a remojo porque ya ha visto como se las gasta Isabel cada vez que se empuña las tijeras.

Y así, el epitafio dictará que murió sin hacer nada, ahogada en la bilis del cabreo contenido, presa del pánico escénico antes de subir al estrado.
¡Unos cuantos no le debemos nada a esa señora y vamos a presentar una candidatura alternativa, aunque sólo sea por dignidad!, proclamaba hace pocas fechas uno de paladines de la revuelta. Pero…
Ahora me imagino los foros digitales cargados de rabia y poco más…!larga vida a la reina Isabel!.

Por cierto si este mediodía hacia la tres de la tarde pasan por Botines y contemplan una pequeña concentración de obreros de la palabra no se asusten; no vamos a tomar la plaza, porque muchos de mis compañeros deberán salir zingando para seguir la jornada de a diez euros la noticia y el alta de autónomo por tu cuenta. Sólo queremos decirle, a quien quiera escucharnos, que una sociedad con un periodismo sin periodistas, con becarios que entran y salen, con salarios de quinientos euros, en muchos casos trabajando para varios medios de comunicación a la vez, es una sociedad muy permeable a los fanatismos, a los santones que se encumbran como salvadores, a las dictaduras sean del color que sean, a la falta de libertad. Es un problema de calado porque nuestros políticos, los grandes consumidores del espacio digital, sea el formato que sea, están encantados con el servilismo. ¿Querrán escucharnos?

2 respuestas a Obituario para el no nuevo PP

  1. Elena dice:

    Eres lo mejor de lo mejor.
    Da gusto leerte.
    Sobre las protestas por la dignidad de la profesión, algo tenéis que decir vosotros. Ya sabemos que todos los futbolistas no son Ronaldo, Casillas o Mesi, pero muchos se han vendido al poder, y a otros no les ha quedado mas remedio que obedecer.

  2. fran dice:

    Muy buena lo de: y ordenó a los maquis, escondidos tras las cortinas.. me parto contigo. Por cierto, si los periodistas vais hacer huelga en Botines, ¿quién hace la noticia? ;)

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